Como se percibe estar en tu centro

Estar en el centro no es ser el centro de nada, sino ser el cuenco de todas las posibilidades. Tu eliges con qué llenarlo.

Cuando estoy en mi centro no me siento el centro. El centro es pequeño, leve, suave, liviano y fugaz…

A la vez es eterno y todo lo contiene.

Vuelvo al centro. Y floto en el aire, en un aire que no se respira. En aguas que no mojan. Es el fuego eterno que no quema y la tierra sin forma. Es lo que es. Y es suficiente.

Es como navegar la vida sin necesitar nada.

 

Al centro todo pertenece, más nada es él.

 

Fragmentos de Centrarse.

Tamara Gallegos

 

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