Sanando desde el origen físico (parte 1)

Esta es la información en base a la cual sanamos en la meditación de ayer. Aquí comienzo a transmitirles esta información...

La pauta prenatal

 

Esta pauta traza el desarrollo de la conciencia que tiene lugar durante el período de gestación, desde la preconcepción hasta el nacimiento, y la manera como este desarrollo se refleja en el cuer­po. La pauta prenatal ha sido muy bien comprendida en los traba­jos de Metamorphosis, un grupo que reconoce no sólo que este pe­ríodo es accesible a través de diversas partes del cuerpo, sino también que podemos fomentar cambios profundos si trabajamos con esas zonas específicas.

Ya sabemos que el momento de la concepción activa todas las herencias genéticas que confieren forma al ser humano. Los genes son como los ladrillos con los que se construye el ser; el proyecto original que se forma en el momento de la concepción se lleva a la práctica mediante el uso de estos ladrillos a lo largo del período de gestación. Pero ¿podemos afirmar con absoluta sinceridad que los genes configuran todo nuestro ser, que crean aquello que somos?

¿Pueden los genes formar conciencia, pensamientos, creatividad, ideas, perspectivas...?

Esta pauta prenatal se basa en el supuesto de que en el mo­mento de la concepción está presente una energía 'aparte- del es-perma y los óvulos. Esta energía determina lo que será el nuevo ser. Para designar esta entidad existen muchos nombres y una cier­ta diversidad de conceptos espirituales, todos en la línea de que el nuevo ser surge, en primera instancia, totalmente en abstracto, como una conciencia sin forma; luego es atraído hacia el plano fí­sico de la misma manera que atrae un imán. Cuando la concepción tiene lugar, el futuro ser entra en la materia. Según avanza la ges­tación, todo el potencial y las características individuales de ese fu­turo ser se incorporan y se fijan en su interior. Todo lo que ocurre durante el embarazo y posteriormente es, por consiguiente, una parte de lo que ha atraído el nuevo ser en el momento de la con­cepción.

El crecimiento del feto a partir de una sola célula primigenia hasta el momento en que constituye un ser humano totalmente for­mado es un extraordinario proceso de creación que no sólo com­prende el desarrollo físico, sino también el de la conciencia. Abor­daremos aquí la relación entre el propio cuerpo y los cambios en la conciencia que se experimentaron en la fase fetal, ya que estos cambios, además de reflejarse en el cuerpo, nos influyen constan­temente. Esos distintos estados de conciencia crean también un lenguaje específico que utiliza la mente para expresar ciertos esta­dos del ser.

 

Fuente: "Cuerpo-Mente - La Conexión Curativa" Debbie Shappiro

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