Los pies en la tierra, la cabeza en el cielo

Cuántas personas que sienten la necesidad de una vida espiritual se dicen que primero deben solucionar su situación material, porque una vez solucionen este tema, serán más libres.

Esto es un error, porque la vida material es una fuente perpetua de preocupaciones: apenas se ha resuelto un problema surge uno nuevo.

Para solucionar las cuestiones materiales, el mejor método no consiste en concentrarse exclusivamente en ellas, sino más bien perfeccionar nuestras aptitudes para solucionarlas, reforzándonos en la luz, el amor, la fe, la esperanza, la generosidad y el desinterés.

Pero estas virtudes sólo se adquieren mediante la práctica de la vida espiritual.

No digo que se deban descuidar los asuntos materiales para consagrarse únicamente a la oración y a la meditación, NO , porque ello sería exponerse a sufrir desequilibrios de todas clases.

Lo ideal es aprender a conciliar los dos: lo material y lo espiritual, tener los pies en la Tierra y la cabeza en el Cielo.

Una fórmula que funciona.


Agradecemos a Victoria Paz por el aporte

1 comentario en “Los pies en la tierra, la cabeza en el cielo”

  1. Muy interesante la reflexión... que comparto plenamente.... debemos permanecer en equilibrio entre el cielo (el orden espiritual) y la tierra (los aspectos materiales) sin olvidarnos que somos el puente entre ambos espacios... no podemos inclinarnos por uno en particular dejando el otro aspecto vacio... como no podemos dejar que nos domine la energía positiva alejando la negativa... no podemos vivir solo el día resignando la noche... todos los opuestos son absolutamente necesarios, pues el Uno no es mas que la ausencia del Otro y si el Otro no existe tampoco existe el Uno... y debemos ser nosotros los que trabajamos por mantener todo el sistema en Equilibrio.... Yin Yang...
    Felicitaciones a mis queridas amigas trabajadoras de la Luz... y aprovecho para mandarle también toda mi Energía Vital... que es AMOR... a mi querida amiga Vic...
    Besos para ambas... vuestro fiel amigo... CIMAN.

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