La mejor manera de unirse es paradójicamente liberarse....

5claudia goldin

Mientras más cerca estemos, más prisioneros somos el uno del otro, si la relación es de apego. Una relación es de apego si produce sufrimiento; no hay sufrimiento, sin apego. La condición del sufrimiento es el apego.

Tú puedes irte o puedes quedarte; pero si yo sufro es porque estoy apegada y si estoy apegada a ti es porque estoy insegura de mí, porque necesito un punto de apoyo exterior. Si estoy apegada a ti, es porque estoy insegura de mí.
Si yo estoy apegada a ti estoy violando tu libertad, si tú estas apegado a mí, entonces también estas violando mi libertad.No es justo.

De tal manera que la mejor manera de unirse es paradójicamente liberarse. La mejor manera de encontrarse es desaparecerse. La mejor manera de no rechazarte es paradójicamente aceptarme a mí mismo.

Así se pueden ver las paradojas que se dan en una relación que tiene como punto de partida la reflexión; yo me miro y me observo en un espejo, pero yo me miro y me observo en un espejo que eres tú.

Aquellas cosas a las que yo me apego son esas inseguridades y vacíos interiores que tengo. De manera que te estoy utilizando en la relación como un instrumento para compensar mis carencias.
La relación no es un instrumento para compensar carencias, sino es un instrumento de liberación.

Si yo te necesito a ti para llenar mis vacíos, pobre de ti y de mí, porque te voy a atrapar en la prisión de mi vacío. Si tú me necesitas solo para compensar tus vacíos en la relación, no me vas a dar más que tu carencia, tu sombra y tu pobreza.

No me vas a regalar lo mejor de ti mismo que es tu riqueza y todas aquellas cosas que ya has afirmado, aquello que traes para regalarle al mundo desde tu propio corazón.

Si yo te rechazo es porque no he descubierto el núcleo interior que rechazo en mí misma.
Si yo estoy insegura de ti y de tu relación, es porque no he descubierto el núcleo interior de inseguridad y desconfianza en mí misma.

Pero cuando yo descubro esos núcleos, esos vacíos y rechazos empiezo a descubrirme. Cuando uno empieza a descubrirse se disipa la primera sombra que nos impide reconocernos, esa sombra es la ignorancia de nosotros mismos.

Cuando nos conocemos o mejor dicho cuando nos reconocemos, nos reconocemos en esa parte esencial del ser que no puede desarrollar dependencia.
En esa parte íntima de nosotros que se aprecia, se ama, se respeta y que tiene una autoimagen adecuada. En esa parte de nosotros ya no somos la imagen que nos descubre el espejo, ya no somos la edad, el color, el vestido, el dinero, los roles. Si no, que somos un ser que más allá del espacio y el tiempo, somos conciencia pura. De esa manera descubrimos nuestro verdadero ser….y eso es fantástico!

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