Krishnamurti y el Amor...

Pretender sentirse a salvo en la relación inevitablemente engendra
sufrimiento y temor. Esta búsqueda de seguridad es una invitación a la
inseguridad. ¿Han hallado ustedes alguna vez seguridad en alguna de sus
relaciones? ¿Sí? La mayoría de nosotros deseamos la seguridad de amar y
de ser amados, pe ...ro ¿existe amor cuando cada uno de nosotros busca su
propia seguridad y sigue su propio camino particular? No somos amados
porque no sabemos cómo amar.

¿Qué es el amor? Esta palabra está tan recargada y viciada que apenas
me gusta usarla. Todo el mundo habla del amor: revistas, periódicos y
predicadores hablan del amor sin cesar. Amo a mi país, amo a mi rey, me
encanta ese libro, me gusta aquella montaña, amo el placer, amo a mi
esposa, amo a Dios. ¿Es el amor una idea? Si lo es, puede ser
cultivada, alimentada, acariciada, dirigida y retorcida como les
plazca. Cuando dicen que aman a Dios, ¿qué es lo que esto significa?
Significa que aman una proyección de su propia imaginación, una
proyección de sí mismos, revestida de ciertas formas de respetabilidad
de acuerdo con lo que piensan que es noble y sagrado. Cuando adoran a
Dios, se están adorando a sí mismos -y eso no es amor.

Al no poder aclarar esta cosa humana llamada amor, nos refugiamos en
abstracciones. El amor puede que sea la solución última y definitiva de
todas las dificultades del hombre, de todos sus problemas y afanes.
¿Cómo llegaremos pues a descubrir lo que es el amor? ¿Con una simple
definición? La iglesia lo ha definido de una manera, la sociedad de
otra, y existen toda clase de desviaciones y perversiones. Adorar a
alguien, acostarse con alguien, el intercambio emocional, el
compañerismo... ¿es eso lo que entendemos por amor? Esto ha norma, el
patrón; pero ha resultado tan tremendamente personal, tan sensual y
limitado que las religiones han declarado que el amor es mucho más que
eso. Ven que en lo que ellos llaman amor humano existe placer,
competitividad, celos, deseos de poseer, de retener, de controlar y de
interferir en el modo de pensar del otro. Y conociendo la complejidad
de todo esto dicen que tiene que haber otra clase de amor: divino,
bello, intacto, incorrupto.

En todo el mundo, los que la gente suele llamar hombres santos han
sostenido que mirar a una mujer es absolutamente malo; dicen que uno no
puede acercarse a Dios si se recrea en el sexo; por esta razón lo dejan
de lado, aun cuando el sexo les devora. Pero al negar la sexualidad se
sacan los ojos y se cortan la lengua, porque niegan toda la belleza de
la tierra. Han dejado morir su corazón y su mente; son seres humanos
resecos; han desterrado la belleza, porque la belleza va asociada con
la mujer.

¿Puede el amor dividirse en sagrado y profano, humano y divino, o
existe sólo amor? ¿Es el amor de uno sólo o no de muchos? Si digo: "Te
amo", ¿excluye esto el amor hacia otros? ¿Es el amor personal o
impersonal? ¿Moral o inmoral? ¿Familiar o no-familiar? Si uno ama a la
humanidad, ¿puede amar lo particular? ¿Es el amor un sentimiento? ¿Es
una emoción? ¿Es el amor placer y deseo? Todas estas preguntas indican
-¿no es cierto?- que tenemos ideas sobre el amor, ideas acerca de lo
que el amor debería ser o lo que no debería ser. Dividir cualquier cosa
en lo que debería ser y lo que es, es el modo más engañoso de
habérselas con la vida.

Ahora bien, ¿cómo voy yo a descubrir lo que esta llama a la cual
llamamos amor? No de qué forma expresarla a otro, sino qué significa en
sí misma. Primeramente descartaré lo que la iglesia, la sociedad, mis
padres y amigos, lo que todas las personas y libros han dicho de ella,
puesto que quiero averiguar por mí mismo lo que ella es. He aquí un
problema enorme que involucra a toda la humanidad. Ha habido mil
maneras de definirla y yo mismo me hallo atrapado en un patrón o en
otro, según lo que me gusta y me place por el momento.

Entonces, para comprenderlo, ¿no debería en primer lugar liberarme yo
mismo de todas mis inclinaciones y prejuicios? Me siento confundido y
desgarrado por mis propios deseos, y por ello me digo a mí mismo:
"Aclara antes tu propia confusión. Tal vez seas capaz de descubrir lo
que es el amor, a través de lo que no lo es".

Los gobiernos dicen: "Ve y mata por amor a tu patria" ¿Es eso amor? La
religión dice: "Renuncia al sexo por amor a Dios" ¿Es eso amor? ¿Es el
amor deseo? No digan que no. Para la mayoría de nosotros lo es: deseo
junto con el placer, placer derivado de los sentidos, del apego y de la
satisfacción sexual. No estoy en contra del sexo, pero vean lo que él
implica. Lo que el sexo les proporciona momentáneamente es el abandono
total de sí mismos, pero luego vuelven otra vez a su malestar. Y por
esto desean ustedes repetir una y otra vez ese estado en el cual no
existe preocupación alguna, ni problema ni el propio yo. Usted dice que
ama a su esposa.

En este amor está incluido el placer sexual, el placer de tener a
alguien en casa que se cuide de sus hijos, que cocine... Usted depende
de ella; ella le ha entregado su cuerpo, sus emociones, su aliento, un
cierto sentimiento de seguridad y bienestar. Luego ella se aparta de
usted; se aburre o se va con otro y todo el equilibrio emocional de
usted se destruye. Esta perturbación, que a usted no le gusta, se llama
celos. En ellos hay dolor, ansiedad, odio y violencia. De modo que lo
que ustedes están en verdad diciendo es: "En tanto tú me pertenezcas,
te amo; pero desde el momento en que no sea así, empiezo a odiarte.
Mientras pueda yo contar contigo para satisfacer mis exigencias
sexuales o de la clase que sean, te amo, pero en el momento en que
dejes de proporcionarme lo que quiero, no me gustas". Así es que hay
antagonismos entre ustedes, hay separación; y cuando uno se siente
separado de otro, allí no hay amor. Pero si usted puede vivir con su
esposa sin que el pensamiento esté creando todos estos estados
contradictorios, estas disputas incesantes consigo mismo, tal vez
entonces -tal vez- conocerá lo que es amor. En ese momento usted es
completamente libre, y también ella; mientras que si usted depende de
ella para su placeres, es su esclavo. Es decir, cuando uno ama, tiene
que haber libertad, no sólo respecto de la otra persona, sino también
respecto de uno mismo.

En este pertenecer a otro, ser alimentado psicológicamente por otro y
depender de otro, en todo esto habrá siempre ansiedad, temor, celos y
sentimientos de culpabilidad; y mientras haya miedo no hay amor. Una
mente dominada por el sufrimiento jamás conocerá lo que es amor;
sentimentalismo y emotividad no tienen nada que ver con el amor. Del
mismo modo, el amor no tiene nada que ver con placer ni con el deseo.

El amor no es producto del pensamiento, el cual es el pasado. El
pensamiento no puede de ninguna manera cultivar el amor. El amor no
está encerrado ni atrapado en los celos, ya que los celos son del
pasado. El amor es siempre presente activo. No es: "te amaré", ni "te
amé". Quien conoce el amor no seguirá a nadie. El amor no obedece.
Cuando usted ama no hay respeto ni falta de respeto.

¿Saben ustedes lo que en realidad significa amar a alguien, amar sin
odio, sin celos, sin enfados, sin querer interferir en lo que él está
haciendo o pensando, sin condenar, sin comparar? ¿Saben lo que
significa? Donde hay amor ¿hay comparación? Cuando usted ama a alguien
con todo su corazón, con todo su cuerpo, con todo su ser, ¿hay
comparación? Cuando usted se abandona totalmente a ese amor lo otro no
existe.

¿Es el amor responsabilidad y deber? y ¿usará el amor estas palabras?
Cuando ustedes hacen algo por deber, ¿hay amor en ello? En el deber no
hay amor. La estructura del deber en la que el ser humano está atrapado
le está destruyendo. En tanto usted se vea obligado a hacer algo porque
es su deber, no ama lo que está haciendo. Cuando hay amor, no hay ni
deber ni responsabilidad.

La mayoría de los padres piensan, desgraciadamente, que son
responsables de sus hijos, y su sentido de responsabilidad adopta la
forma de decirles lo que deben hacer y lo que no deben hacer, lo que
deben llegar a ser y lo que no. Los padres quieren que sus hijos tengan
una posición asegurada en la sociedad. Lo que ellos llaman
responsabilidad forma parte de esa respetabilidad a la que adoran; y me
parece a mí que donde hay respetabilidad no hay orden; lo que les
interesa es solamente llegar a ser unos perfectos burgueses.

Al preparar a sus hijos para encajar en la sociedad están perpetuando
las guerras, los conflictos y la brutalidad. ¿A eso llaman ustedes
solicitud y amor? ; cuidar de verdad, tal como ustedes cuidarían de un
árbol o de una planta, regándola, estudiando sus necesidades, el
terreno más adecuado, atendiéndola con delicadeza y ternura. Pero
cuando preparan a sus hijos para encajar en la sociedad, los están
preparando para que los maten. Si amaran a sus hijos no tendrían guerra
alguna.

Cuando usted pierde a alguien que ama, derrama lágrimas. ¿Son sus
lágrimas por usted mismo o por el que ha muerto? ¿Está usted llorando
por usted mismo o por el otro? ¿Ha llorado jamás por otro? ¿Ha llorado
alguna vez por su hijo muerto en el campo de batalla? Sí, usted habrá
llorado, pero, ¿le brotan las lágrimas por autocompasión o ha llorado
porque se ha matado a un ser humano? Si llora por autocompasión, sus
lágrimas no tienen sentido: está interesado en sí mismo. Si llora
porque ha sido privado de alguien en quien había invertido mucho
afecto, aquello no era verdadero afecto. Si llora por la muerte de su
hermano, llore por él. Es muy fácil llorar por uno mismo porque él se
ha ido. Claro que llora porque su corazón está afectado, pero no por
él; está afectado sólo por autocompasión; y la autocompasión le vuelve
duro, le encierra en sí mismo, le hace torpe y estúpido.

Cuando usted llora por sí mismo, ¿es eso amor? Llorar porque se siente
solo, porque lo han abandonado, porque ha dejado de ser poderoso;
quejarse de su suerte, de su entorno. Siempre usted llorando. Si
comprende esto, que significa ponerse en contacto directo con ello, de
la misma manera que tocaría un árbol, una columna o una mano, entonces
verá que el sufrimiento es autocreado; el sufrimiento es creado por el
pensamiento y el pensamiento es el resultado del tiempo.

Hace tres años tenía un hermano; ahora está muerto; me siento solo,
dolorido; no tengo a nadie en quien buscar consuelo ni compañía; y eso
me llena los ojos de lágrimas.

Pueden ver esto ocurriendo dentro de ustedes mismos, si se fijan bien
en ello. Pueden verlo entera y completamente, con una sola mirada; no
pasen tiempo analizándolo. Pueden ver en un instante toda la estructura
y la naturaleza de esa cosa pequeña llamado "yo": Mis lágrimas, mi
familia, mi patria, mi creencia, mi religión. Toda esa fealdad está
dentro de ustedes. Cuando la ven con su corazón, no con su mente,
cuando la ven desde el fondo mismo de su corazón, entonces tienen la
llave que pondrá fin al sufrimiento.

El sufrimiento y el amor no pueden andar juntos. Pero en el mundo
cristiano se ha idealizado el sufrir; se le ha puesto en una cruz y se
ha adorado, dando a entender que uno jamás puede escapar del
sufrimiento a no ser a través de aquella puerta particular. Y esta es
toda la estructura de una sociedad religiosa explotadora.

Cuando usted pregunta qué es el amor, puede que se sienta demasiado
temeroso para ver la respuesta. Puede significar una completa sacudida:
que se disgregue la familia, que usted descubra que no ama a su esposa,
a su marido o a sus hijos -¿no?- que tenga que destruir la casa que ha
construido; puede que nunca regrese al templo.

Pero si todavía lo quiere averiguar, verá que el miedo no es amor, que
la dependencia, los celos, la posesividad y la dominación no son amor,
ni lo son la responsabilidad y el deber; la autocompasión no es amor,
ni tampoco la agonía de no ser amado. El amor no es lo opuesto al odio,
de la misma manera que la humildad no es lo opuesto de la vanidad. Así
pues, si usted puede eliminar todo eso, no forzándolo, sino lavándolo
igual que la lluvia limpia el polvo que se ha posado a lo largo de
muchos días sobre las hojas; usted quizás dará con esa extraña flor por
la que el hombre siempre suspira.

Si ustedes no tienen amor -no a cuentagotas, sino en abundancia- si no
están llenos de él, el mundo va a un desastre. Ustedes saben
intelectualmente que la unión de la humanidad es esencial, y que el
amor es el único camino.

Pero, ¿quién les enseñará a amar? ¿Alguna autoridad, algún método o
sistema les dirá cómo amar? Si alguien se lo cuenta, ello no es amor.
¿Pueden ustedes decir: "Voy a practicar el amor. Me sentaré día tras
día y pensaré en él. Voy a practicar lo de ser amable y gentil, y me
esforzaré por prestar atención a los demás"? ¿Quieren decir que pueden
disciplinarse y ejercitar la voluntad para amar? Cuando ejercitan la
disciplina y la voluntad, el amor se va por la ventana. Al practicar
algún método o sistema para amar, usted puede volverse
extraordinariamente listo o más amable, o puede entrar en un estado de
no-violencia, pero eso no tienen en absoluto nada que ver con el amor.

En este mundo desértico y desgarrado no hay amor porque el placer y el
deseo juegan el papel más importante. No obstante, sin amor su vida
cotidiana carece de sentido. Y no pueden tener amor si no hay belleza.
La belleza no es algo que se ve: un árbol hermoso, un cuadro bonito, un
bello edificio o una bella mujer. Tan sólo hay belleza cuando su
corazón y su mente conocen lo que es el amor. Sin amor y ese
sentimiento de belleza no hay virtud.

Ustedes lo saben muy bien. Hagan lo que hagan -mejorar la sociedad,
alimentar al pobre- ustedes sólo crearán más daño, ya que sin amor sólo
hay fealdad y pobreza en su corazón y en su mente. Pero cuando hay amor
y belleza, lo que quiera que hagan será correcto, y estará en orden. Si
saben cómo amar, pueden hacer lo que quieran, porque él va a solucionar
todos los demás problemas.

Así llegamos a la siguiente cuestión: ¿puede la mente llegar al amor
sin disciplina, sin pensamiento ni imposiciones, sin libro alguno,
maestro ni líder, dar con él del mismo modo que uno da con una hermosa
puesta de sol?

Me parece que una cosa es absolutamente necesaria: la pasión sin
motivo. Pasión que no es resultado de ningún compromiso ni apego;
pasión que no es lujuria. Un hombre que desconoce lo que es pasión,
jamás conocerá el amor, porque el amor adviene solamente cuando hay
abandono total de uno mismo.

Una mente que está buscando no es una mente apasionada. Y llegar al
amor sin buscarlo, es la única forma de hallarlo. Llegar a él, sin
saberlo, y no como resultado del esfuerzo o la experiencia. Un amor
así, descubrirán que no es del tiempo. Un amor de esta clase no es
personal ni impersonal; es tanto singular como plural. Es igual que la
flor cuyo perfume puede usted aspirar o no, y pasar de largo. Esa flor
es para todos y para quienes se toman la molestia de olerla
profundamente y contemplarla con deleite. Tanto si uno se halla cerca,
en el jardín, como si está muy lejos, es lo mismo para la flor; porque
está llena de ese perfume, y por lo tanto lo comparte con todos.

El amor es algo nuevo, fresco, vivo. No tiene ayer ni tiene mañana. Se
encuentra más allá del torbellino del pensamiento. Es tan sólo la mente
inocente la que conoce lo que es amor; y la mente inocente puede vivir
en el mundo, que no es inocente. Hallar esta cosa extraordinaria que el
hombre ha buscado sin cesar mediante el sacrificio, la devoción, por
medio de la relación, a través del sexo y de cualquier clase de placer
y dolor; es posible tan sólo cuando el pensamiento llega a comprenderse
a sí mismo, y con toda naturalidad llega a su fin. El amor, entonces,
no tiene opuesto; el amor no tiene conflicto.

Puede que usted pregunte: "Si encuentro ese amor, ¿qué le ocurrirá a mi
esposa, a mis hijos, a mi familia? Ellos necesitan tener seguridad".
Cuando ustedes se formulan una pregunta como ésta, es que nunca han
salido del campo del pensamiento ni de la conciencia. Una vez salgan de
este campo, jamás van a hacer una pregunta de esta naturaleza, porque
conocerán lo que es el amor, en el cual no hay pensamiento, y por
consiguiente tampoco hay tiempo. Puede que lean esto como hipnotizados
y encantados, pero ir más allá del pensamiento y del tiempo -que
significa ir más allá del sufrimiento- representa ser consciente de que
existe una dimensión diferente, llamada amor.

No obstante, ustedes no saben cómo llegar a ese extraordinario
manantial; ¿qué es lo que hacen? Si no saben qué hacer, no hacen nada
¿verdad? Nada en absoluto. En ese momento, internamente están en
completo silencio. ¿Comprenden lo que eso significa? Significa que no
buscan, que no desean ni persiguen nada. No existe ningún centro.
Entonces hay amor.

Texto tomado del Boletín extra de abril de 1992 titulado "Krishnamurti en Brockwood Park - Inglaterra" Gracias Gaby Steimer por compartirlo.

Foto: Aliosha Valle, ESPIRITU CARNAL.OLEO SOBRE TELA. 150 POR 150 CM AÑO 1998

5 comentarios en “Krishnamurti y el Amor...”

  1. El Universo es Amor Pleno, lo demás son sólo detalles, de modo que el único bien otorgado por Dios ha sido el Amor en Plenitud

  2. Jiddu Krishnamurti y Mary Zimbalist.

    Evelyne Blau: Mary, habría oído usted decir que un ser hablaba a traves de Krishnamurti; esto fué algo especialmente frecuente en su juventud. ¿Tuvo usted en algún momento la impresión de que hubiera un ente que hablara a través de él?

    Mary Zimbalist: No, nunca he tenido una sensación semejante. Para mí, son tonterías, porque Krishnamurti podía hablar en cualquier momento como hablaba cuando estaba sobre la plataforma; si durante el almuerzo la conversción se volvía seria, hablaba con la misma profundidad y percepción. En las entrevistas, con el público o privadas, hablaba de ese modo. Era el hombre real quien hablaba, no un espíritu que hablara a través de él. Ahora bien, muchas veces, cuando estaba sobre la plataforma, una sentía que había en él una energía extraordinaria, y daba la impresion de que era desde aquella energía y aquella capacidad de penetrar la esencia de las cosas desde donde hablaba. Esto podría ser mera especulación, pero una tenía el intenso sentimiento de que era así. Yo lo sentía así. Emanaba de su inteligencia, de su porpia percepción.

    EB: No obstante, parece que Krishnamurti tenía una conexión con lo que él llamaba "lo otro". ¿Cuál era la línea que había entre "lo otro" y sus palabras, o, en realidad, su vida?

    MZ: Él nunca habló de una línea. En cambio, hablaba a menudo de "lo otro", lo inconmensurable-y todas las maravillosas palabras con las que se refería a ello-; y esto, a lo que él llamaba meditación, llegaba a él, generalmente por la noche.

    EB: ¿Llegaba mientras él dormía, y entonces se despertaba?

    MZ: No lo sé, porque solía hablar poco acerca de ello, pero con frecuencia decía: "Tuve una meditación extraordinaria la noche pasada" , y a veces, estando a solas con él o durante un paseo-sobre todo en los paseos, que era cuando le gustaba estar en silencio y contemplar la naturaleza-, una sentia que K se hallaba muy lejos. Algo estaba presente o sucedía en aquellos momentos. Era casi tangible a veces.

    EB: ¨¿Sentía también usted la presencia de "lo otro"?

    MZ: Sentía la presencia de una fuerza invisible.

    EB: Algo similar a cuando uno sintoniza una emisora de radio y puede escuchar entonces un concierto, las noticias o lo que fuere. Al parecer, K era capaz de sintonizar esa energía que nos rodea a todos.

    MZ: En cierto modo. Una vez más puede que sea una imaginación mía, pero yo diría que es como si hubiera algo, que es innombrable aunque pueda llamársele inteligencia, verdad o belleza-cualquiera de esas cosas-, a lo que la mayoría de nosotros estamos ciegos y no sentimos.

    EB: ¿Podía él acceder a ello deliberadamente?

    MZ: Él decía que la meditación no podía ser deliberada, que tenía que llegar a uno.

    EB: ¿Le explicó lo que para él era la méditación? Desde luego que ha escrito sobre ello y hablado de ello en sus charlas, pero ¿habló sobre meditación con usted?

    MZ: Habló de estar en silencio, de estar muy quieto y no dejar que el pensamiento hiciera en la mente lo que le viniera en gana: no dejar que irrumpiera la retahíla de asociaciones que generalmente desfila por nuestras mentes. No hablaba de detenerla por medio de la voluntad, sino de no sumarse a ella. Los pensamientos transcurren y uno los observa y los deja pasar. Con ello uno aprende. Así es que, cuando hablábamos de estas cosas, a menudo lo hacíamos desde el enfoque de la quietud, de la simple observación de la mente sin hacer nada al respecto: ni empujarla ni retenerla. Describía la meditación de muchas formas diferentes, que aparecen en casi todos sus escritos. Lo esencial era tener una mente silenciosa. Él era capaz de estar en esa quietud; una vez, incluso viajando a bordo de un avión advino ese estado meditativo.

    EB: Pero, como explicaba en sus escritos, nunca fue algo para lo que deliberadamente se sentara en silencio.

    MZ: Decía que no se puede inducir. Cuando en sus últimos días estaba tan enfermo, ese algo extraordinario continuaba viniendo a él en medio del dolor y el sufrimiento. En una ocasión dijo: "Algo decide lo que será de mí. Cuando el cuerpo ya no pueda hacer lo que es necesario para hablar, la vida acabará". Y eso es lo que sucedió.

    EB: ¿Implica que hay "algo distinto"?

    MZ: Algo distinto. No es que él fuera simplemente un instrumento de eso, sino que la expresión de eso era tarea suya. Desde ello hablaba; y cuando en el nivel físico no puduiera continuar hablando, su vida terminaría.

    EB: Él sentía que la razón de su vida era poder dar estas enseñanzas.

    MZ: Sí, esa era su vida. Existía una vida personal, pero esa otra era la realidad.

    Mary Zimbalist, ayudante personal de Krishnamurti.
    Krishnamurti, 100 años de sabiduría. Evelyne Blau.
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

  3. Jiddu Krishnamurti y Doris Pratt.
    "Recuerdo un entrevista con Krishnaji en la que le dije que quería discutir mi problema. El problema era que quería dejar de fumar. Me dijo: "Señora Pratt, me ha hablado usted de su problema, pero, en realidad, las cuestiones son cuatro. El hecho es que usted fuma, y a él se une, en primer lugar, la falacia de que fuma y le gusta. La segunda falacia es que desearía no fumar; y de ella surge a continuación el ideal: usted desería ser ese ideal, alguien que no hubiera fumado nunca. Y por último, existe el vacío interior que le hace a uno fumar, volcarse en el sexo, o cualquier otra cosa". De modo que había un conflicto entre el hecho y el vacío, y en medio de él estaba la falacia, el mito. Un momento después añadió: "¡Cielo santo, el mito al que yo en un tiempo me aferré! Creí que había de ser el Maestro del mundo, cuando en realidad era un joven común, y quería hacer todo lo que un joven quiere hacer: enamorarse, montar en motocicleta, hacer carreras... En aquel tiempo era simplemente un joven. Y me debatí entre el mito y el hecho".

    Doris Pratt, organizadora de las charlas de Krishnamurti, Londres.
    Krishnamurti 100 años de sabiduría, Evelyne Balu.
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

  4. Alejandro Albornoz

    Reflexiones Finales de Amor Pleno
    La vida es un regalo divino para ser disfrutado, que se reduce a ser conciencia en evolución, en donde el pasado, presente y futuro están fusionados en Uno, el eterno presente, inundado sólo de Amor Pleno.
    Pero en definitiva, ¿qué es el Amor Pleno?
    Para responder esto, debemos primero preguntarnos…
    ¿Qué cosa acaso escapa de ser Amor Pleno?
    ¿Qué es la libertad sin Amor? ¿Qué es la vida sin Amor? ¿Qué es la transmutación sin Amor? Una libertad sin propósito, una vida vacía, una transmutación falsa.
    Luego debemos ser concientes de evitar dar una definición de Amor Pleno, ya que definir es limitar y si hay algo ilimitado en este universo es justamente el Amor Pleno.
    La Conciencia Pura, libre de ataduras, permite la creación del Amor Pleno desde el mundo subatómico, en donde la Mecánica Cuántica tiene todo el potencial para explicar científicamente, que somos cocreadores de todo lo que nos acontece.
    La Mecánica Cuántica llega al ser humano como un maravilloso portal científico, brindando un cambio radical de pensamiento acerca de qué cosa puede llegar a ser la realidad que percibimos con nuestros sentidos. Dejando en claro que, la realidad deja de ser algo impuesto y existente, independientemente de que alguien la perciba, y en última instancia, es un concepto a desarrollar, a partir de esta nueva concepción.
    La realidad del Amor Pleno tiene cabida en la elección arbitraria, a partir de nuestra voluntad expresa, dentro de un Universo infinito de Posibilidades Cuánticas. De modo que, dicha elección, admita la manifestación de la esencia fundamental de todo, que tanto espera ser alcanzada.
    El Principio de deslocalización de las partículas subatómicas, establecido por el cuarto pilar de la Mecánica Cuántica, es la evidencia más clara, de que si bien nuestros sentidos perciben una fragmentación en todas las cosas, estamos absolutamente intra e interconectados por una fuerza de cohesión primaria, el Amor Pleno.
    Cuando aprendamos a percibir el Amor Pleno en las pequeñas cosas, percibiremos a nuestro prójimo tan cerca que nos haremos Uno en un acto volitivo espontáneo y lleno de gracia.
    En el ser humano, el Amor Pleno es un eslabón entre el alma y el Ser absoluto, ya que nuestra limitada conciencia de fragmentación nos impide expresarnos en unión con todas las cosas. El logro evolutivo de dicha conciencia es comulgar el alma y nuestro verdadero Ser, y esta consagración es total, gracias al Amor en Plenitud.
    El Amor Pleno es la energía trascendente que existe por si misma, derramada por Dios sobre todas las cosas, para englobar su unión, abrazarlas y ayudarlas, tras las apariencias que los humanos divisamos.
    Nuestra misión en la Vida es revelar la sabiduría del Amor Pleno, y es allí, en donde todas nuestras circunstancias se transformarán por nuestra capacidad de amar. Consiste en que cuanto más se dé uno mismo, más crecerá la actitud de recibir la energía trascendente del Amor Pleno. Porque la entrega absoluta de sí, sin pedir ni acaparar, es el sólo secreto de toda realización del Amor Pleno. Cuando es alcanzado se libera un estado de inmensa significación, realización, felicidad y éxtasis, pero de ningún modo esto refleja que sea el objetivo del Amor Pleno, ya que él mismo es su fin.
    El Amor Pleno es el camino hacia lo que los grandes Maestros llaman Iluminación, Ser Cristo en Conciencia Plena.

  5. Alejandro Albornoz

    Extracto del libro "¿Qué es el Amor?" de Deian Flumen.

    Reflexiones Finales de Amor Pleno
    La vida es un regalo divino para ser disfrutado, que se reduce a ser conciencia en evolución, en donde el pasado, presente y futuro están fusionados en Uno, el eterno presente, inundado sólo de Amor Pleno.
    Pero en definitiva, ¿qué es el Amor Pleno?
    Para responder esto, debemos primero preguntarnos…
    ¿Qué cosa acaso escapa de ser Amor Pleno?
    ¿Qué es la libertad sin Amor? ¿Qué es la vida sin Amor? ¿Qué es la transmutación sin Amor? Una libertad sin propósito, una vida vacía, una transmutación falsa.
    Luego debemos ser concientes de evitar dar una definición de Amor Pleno, ya que definir es limitar y si hay algo ilimitado en este universo es justamente el Amor Pleno.
    La Conciencia Pura, libre de ataduras, permite la creación del Amor Pleno desde el mundo subatómico, en donde la Mecánica Cuántica tiene todo el potencial para explicar científicamente, que somos cocreadores de todo lo que nos acontece.
    La Mecánica Cuántica llega al ser humano como un maravilloso portal científico, brindando un cambio radical de pensamiento acerca de qué cosa puede llegar a ser la realidad que percibimos con nuestros sentidos. Dejando en claro que, la realidad deja de ser algo impuesto y existente, independientemente de que alguien la perciba, y en última instancia, es un concepto a desarrollar, a partir de esta nueva concepción.
    La realidad del Amor Pleno tiene cabida en la elección arbitraria, a partir de nuestra voluntad expresa, dentro de un Universo infinito de Posibilidades Cuánticas. De modo que, dicha elección, admita la manifestación de la esencia fundamental de todo, que tanto espera ser alcanzada.
    El Principio de deslocalización de las partículas subatómicas, establecido por el cuarto pilar de la Mecánica Cuántica, es la evidencia más clara, de que si bien nuestros sentidos perciben una fragmentación en todas las cosas, estamos absolutamente intra e interconectados por una fuerza de cohesión primaria, el Amor Pleno.
    Cuando aprendamos a percibir el Amor Pleno en las pequeñas cosas, percibiremos a nuestro prójimo tan cerca que nos haremos Uno en un acto volitivo espontáneo y lleno de gracia.
    En el ser humano, el Amor Pleno es un eslabón entre el alma y el Ser absoluto, ya que nuestra limitada conciencia de fragmentación nos impide expresarnos en unión con todas las cosas. El logro evolutivo de dicha conciencia es comulgar el alma y nuestro verdadero Ser, y esta consagración es total, gracias al Amor en Plenitud.
    El Amor Pleno es la energía trascendente que existe por si misma, derramada por Dios sobre todas las cosas, para englobar su unión, abrazarlas y ayudarlas, tras las apariencias que los humanos divisamos.
    Nuestra misión en la Vida es revelar la sabiduría del Amor Pleno, y es allí, en donde todas nuestras circunstancias se transformarán por nuestra capacidad de amar. Consiste en que cuanto más se dé uno mismo, más crecerá la actitud de recibir la energía trascendente del Amor Pleno. Porque la entrega absoluta de sí, sin pedir ni acaparar, es el sólo secreto de toda realización del Amor Pleno. Cuando es alcanzado se libera un estado de inmensa significación, realización, felicidad y éxtasis, pero de ningún modo esto refleja que sea el objetivo del Amor Pleno, ya que él mismo es su fin.
    El Amor Pleno es el camino hacia lo que los grandes Maestros llaman Iluminación, Ser Cristo en Conciencia Plena.
    Creer en Dios solamente como Ser Absoluto, es insuficiente. Acéptalo en sus innumerables formas, aspectos y modos en los que existe. Pon toda tu intención en todo aquello que todo lo engloba, y así tus acciones y capacidad de amar abarcarán a todo lo absoluto.
    Sólo siendo responsables y tomando conciencia en cada instante de que la realidad que nos rodea es creada por nuestras mentes, es cuando recién vamos a poder desarrollar nuestra verdadera habilidad de Amar en Plenitud, con cada actitud que tomemos ante las diferentes circunstancias, sean estas de dicha o contrarias. Siendo primero responsables de nuestro bienestar, construyendo el Amor Pleno desde nuestro más recóndito interior. Conseguir amarnos a nosotros mismos, obtener el estado de Unidad interiormente, para que recién luego podamos brindarnos al prójimo, que es dejar fluir todo lo bello que tengamos y hayamos encontrado.
    Amar Plenamente significa liberar nuestro Ser Interior. El Amor Pleno es presencia viva, es sentirse otro y que otro es uno. Es estar vacío de uno mismo y lleno de otro. El Amor Pleno quiere sólo el bien, quiere lo mejor, hace el bien y es el bien.
    El acto más grande de Amor es un acto de contemplación. Si ayudamos a alguien podemos aliviar su sufrimiento, pero cuando lo vemos como verdaderamente Es, lo transformamos. Sólo es posible Amar Plenamente con contemplación, de modo de ver todo de una manera nueva y redescubrirla constantemente.
    Una vez desarrollado el despertar del Amor Pleno, podré amar como quien puede respirar.
    Recobrar el conocimiento del propio encanto en las cosas es la naturaleza del Amor Pleno y es una fuerza inspiradora, que a través de él, cualquier ser o cosa, puede renovarse y florecer por dentro.
    El único enemigo del Amor es la ignorancia, que en conjunción con el egoísmo, conspiran por hacer a las personas incapaces de Amar en Plenitud.
    El Amor Pleno une a todos los seres y es el factor de cohesión de toda la existencia.
    Es nuestro fin último despertar el Amor Pleno para que suene su música grandiosa que todo puede sanar y perdonar.
    El Amor en Plenitud es la única ley que rige el universo. Él mueve las galaxias, los sistemas planetarios, porque es la ley de cohesión del Todo.
    Viviendo la ley del Amor en Plenitud, el Ser y dejar Ser libre, sin deseos y expectativas, podré compartir y disfrutar de que comparten conmigo.
    Amarse Plenamente es experimentar la única dicha íntegra del universo, que es en este instante la cualidad más hermosa dentro de uno mismo.
    El Amor Pleno es el camino más genuino, en completa fluidez y sin obstáculos, hacia el estado más puro de Paz y Felicidad interior.
    El Amor Pleno es echar raíz en la verdadera existencia, la comunión con Dios, ya que el único anhelo de Dios es que nos amemos plenamente.
    El Amor Pleno es indiferente a los resultados, dado que le incumbe sólo lo auténtico de cada cosa y cuando entendemos que lo tenemos muy cerca nuestro, toda falsa percepción de la realidad, que se manifiesta como adversa, desaparece y sólo queda deleite y felicidad. Todo se transforma en una gran oportunidad de aprender algo para guardar en mis tesoros en el cielo.
    La esperanza es el secreto de los intentos y cuanto más espero y confío, más Amor en Plenitud me llega y así trasforma nuestra naturaleza humana en la más extraordinaria libertad.
    A pesar de sus infinitas formas, variantes y posibilidades, el Amor en Plenitud es Uno sólo y su única inclinación es colmar mi Ser para hacerme Uno con todos.
    Cuando soy capaz de entender y darme cuenta que Soy Amor en Plenitud y que esa energía es una existencia activa que se disipa hacia cualquier cosa, es cuando voy a vivir enamorado de la Verdad.
    Descubrir la Naturaleza del Amor Pleno es aprender a distinguir el encanto que puede florecer en cada cosa que existe y que nos une a todos por fuerza propia. La virtud del Amor en Plenitud es poder florecer interiormente cada instante de la vida y poder expandir su grandeza y hechizo de un modo espontáneo y bello.
    Divisar el Amor Pleno es como dejar que la frescura de la mañana se apodere de mi respiración, impregnado de nuevos aires a todo mi Ser y fascinando con su magia en cada célula, molécula y átomo de mi cuerpo, convirtiendo todo en radiación luminosa y poderosa de Amor en Plenitud.
    El Amor en Plenitud es un viaje a trascender cualquier fragmentación humana y así saber en verdad quien soy, ya que en definitiva sólo somos encarnaciones de Conciencia de Amor con la certeza de que a través del Amor Pleno podemos volver a realidad Divina Unificada.
    El Amor Pleno es el ímpetu que sólo está presente en el ahora, siendo el poderío más tangible que la gracia de Dios pueda declarar y que cada Ser pueda reflejar en su pujanza conciente y voluntaria, según su capacidad y receptividad espiritual.
    Brindarse a fluir en evolución conciente hacia el Amor Pleno, consiste en una acción recíproca en la que la dicha de dar se iguala con la dicha de recibir.
    La avidez del Amor en Plenitud, lúcidamente busca su ejecución en el mundo, a través de quienes la escogen como instrumento de propósito eterno.
    Las desventuras que me suceden causan heridas que duelen, pero más duele la opinión que tengo acerca de estas presuntas desventuras. Sólo la Conciencia del Amor Pleno puede develar la Verdad frente a estas calamidades y la nueva opinión solamente será la de aprovechar la situación como enseñanza viva.
    El Amor Pleno sana los estados de extremos, ya que en su ausencia, los extremos son vida o muerte, por lo que tendremos que morir muchas veces.
    Amar Plenamente consta en descifrar que todas aquellas cosas ordinarias y cotidianas, son extraordinariamente bellas.
    El camino del Autoconocimiento radica en tener visión interior de Amor Pleno, y así encontraremos los paisajes más hermosos dentro de nosotros.
    Vivir amando plenamente es para el hoy y ahora, ya que el mañana siempre llega, lo espere inquieto o tranquilo.
    El Amor Pleno logra transformar aquello que me significaba una vergüenza, en una virtud.
    La responsabilidad del Amor Pleno radica en saber que al amar puedo encontrar que a los demás les cuesta amarme de igual forma, pero lo importante es que la observación última es entre tú y Dios, por lo que debes dejar que los demás sean con Dios como quieran ser.
    Debemos aprender a soñar que recién nos conocemos y despertaremos sabiendo que nos Amamos Plenamente.
    Al Amarme Plenamente dejaré de ver mi sombra y comenzaré a ver quien Soy realmente.
    Si elegimos vivir en Amor Pleno, éste elegirá vivir dentro de nosotros.
    Aprender a Amar Plenamente nuestros muchos errores, dejará la Verdad expuesta.
    Aprendemos a amar cuando develamos que es nuestra más bella naturaleza, de igual modo que las aves vuelan sin saber en qué consiste la física del vuelo, lo hacen porque así se declara su condición espontánea.
    Busca y encuentra la belleza del Amor Pleno en todo lo que te rodea y también la encontrarás dentro de ti, esto es dejar que la armonía se apodere en la búsqueda, puesto que dejarme llevar por su fuerza es estar en Paz con ella.
    El Amor en Plenitud es en si mismo la mayor bondad disponible en el Universo, siendo la ofrenda absoluta de lo que somos realmente para la consagración de unión de todas las Conciencias individuales hacia el Ser Supremo.
    La sabiduría del Amor Pleno nos enseña que cuanto más se sabe de uno mismo, crecerá la capacidad de abrir el corazón para que se derrame el Amor en Plenitud, ya que la entrega absoluta de sí, sin pedir ni acaparar, es sólo el secreto de toda realización en el Amor Pleno.
    Si ponemos en practica las cualidades de Dios, el Amor en Plenitud buscará espontáneamente exteriorizarse y trascender desde nuestros corazones hacia un nuevo movimiento continuo de posibilidades plenas de auge y prosperidad, en donde todo adquiere el verdadero valor, incluso aquellas cosas que aparentan ser infortunios e insignificancias, estrechándolas y ensamblándolas hacia la maravillosa sensación de vivir en alianza con Dios.
    El Amor Pleno requiere valor, ya que hallar este estado de energía ascendente es acertar con el misterio más buscado, que grita sin cesar, ansiando desenvolverse con pasión, para recordarnos quiénes somos realmente.
    Lo verdaderamente importante en la Vida es aprender a advertir la autentica energía que nos moviliza, el Amor Pleno. De otro modo, la vida pasará estando atentos a otras cosas inundadas de dudas y de temor a ser juzgados.
    La condición para estar enamorado plenamente es la suma de aquellos momentos que hacen posible que merezca la pena recorrer un camino de Vida. Lo primordial es transitar ese camino y restarle importancia al conocimiento previo de él, puesto que es justamente allí donde uno expone la inmensidad de la ventura, y es cuando nuestra divinidad se proclama para que puedas hacerte indiviso con todos y todo.
    Tomando la decisión de querer conocerse a si mismo, siendo responsable de todo lo que suceda, y sanando las heridas internas que tanto aquejan, se halla el camino para que el Amor Pleno se encuentre a disposición de la inmensidad de todas las cosas.
    El mayor acto de Amor en Plenitud que podemos hacer hacia nuestro Prójimo es el de sanar nuestras aflicciones del corazón. Estando enfermo, un corazón es incapaz de ser amoroso, por más dinero, abrazos, besos o palabras sabias que pueda ofrecer, puesto que nada se compara a la fuerza que el Amor Pleno otorga.
    El que logres poder brindar Amor Pleno desde un corazón sano, hará que todo aquel que se acerque sinceramente a ti, tendrá enormes posibilidades de poder vibrar en tu misma frecuencia. El Amor Pleno vibra a una frecuencia muy elevada y contagia su poderío produciendo una vida de fascinación y bienestar que son imposibles de resistir.
    La simple decisión de querer sanarte interiormente, es dar un acercamiento hacia Dios y él dará un paso enorme hacia ti para que logres tu objetivo. El liberarte de las ataduras que te mantienen preso, en un “sin poder” hacer aquellas sencillas cosas de la Vida que son las verdaderamente trascendente a ser vividas, lejanas de todo estrés y en un nuevo Universo en donde sólo mora el Amor Pleno.
    El gran secreto de nuestra existencia es solamente Amar Plenamente, recordando siempre que todo es Conciencia en evolución. Sólo de esta manera podremos experimentar la vida de humanos, siendo un buen hijo, hermano, amigo, padre, madre, etc., y así, lograr en cada momento reconocerme como parte esencial de todo lo que sucede, siendo actor y director de la realidad que quiero tener.
    Vivir el mundo sin ser mundano, es Amarse Plenamente y dejar que las cosas sean por si mismas, ya que el verdadero significado de vivir el mundo es enfrentarlo y al mismo tiempo disfrutarlo, teniendo siempre presente que soy un espíritu viviente habitando un cuerpo-mente y jugando a la vida.
    Soñemos que el Amor Pleno nos inunda con la sola intención de hacernos ver que somos padre-madre-dios, y al despertar, nuestra chispa de Amor Pleno que nos otorga imagen y semejanza se asomará desde su morada hacia la expresión más hermosa que haya en el Universo. Soñar con esta idea, es hacer posible que la estrella silenciada que verdaderamente somos emita fogonazos de Amor Pleno hacia el perfecto estado del Ser, puesto que podemos ganar mucho soñando con esta posibilidad, mientras que lo que necesitamos para ello es muy poco. De este modo, surgirá un nuevo amanecer dentro nuestro, el de la auténtica identidad, la del Amor en Plenitud.
    El Universo es Amor Pleno, lo demás son sólo detalles, de modo que el único bien otorgado por Dios ha sido el Amor en Plenitud.

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