Flores de Bach: Acompañando momentos de la vida...

Preparando el nuevo Curso de Flores de Bach me puse a recordar cuándo comencé a contactar con las esencias florales…

Pues mi primera vez con las esencias florales fue cuando era una niña. No recuerdo demasiado, ni siquiera la edad exacta, pero sé cuál fue el resultado y mi vida mejoró muchísimo gracias a ellas.

Luego volví a encontrarlas cuando comencé a conocerme. Entonces me ayudaron a sostenerme en el camino sin acobardarme, me ayudaron a desarrollar las cualidades que necesitaba para afrontar todo lo que iba descubriendo.

Porque el camino espiritual es hermoso, pero al principio solemos tener la fantasía de que todo va a ser más fácil, simple, sencillo y amoroso… lo es, solo que viene acompañado de un descubrir-nos que a veces nos confunde un poco. Me refiero a que de pronto te encuentras con que a las personas a tu alrededor no les gusta mucho tu cambio interior, o que te suceden cosas que no entiendes, también puede que descubras que tus creencias no te ayudan a desarrollarte en la vida o muchísimas cosas más…

Todo eso sucede de forma prácticamente simultánea y es algo vertiginoso. Y las Flores de Bach están diseñadas para acompañar procesos evolutivos, ayudando a equilibrar emociones y hacer conscientes estados latentes que necesitan sanar e iluminarse.

Pero el poder de estas gotitas no se agota aquí, colaboran también en la sanación de todos los niveles del ser. Son vibracionales, ninguna parte física de la planta se encuentra en el preparado… es su energía la que se impregna en el medio líquido que las contiene. Pero te cuento qué son aquí.

Mis hijos las toman también. Y les encanta. Las tengo en un estante alto y las piden… pero si las dejo a su alcance…. Las toman de una sola vez!

Cuando se resfrían por ejemplo, acompaño el proceso de sanación con las esencias florales. No reemplazan la medicación, colaboran a nivel sutil para que se trabaje no solo el síntoma, sino la causa de la enfermedad.

También les ayuda en sus procesos de crecimiento, si tienes hijos sabes que los niños crecen mucho y de diversas formas.. y hay momentos “críticos” donde el enojo, la frustración, los caprichos están a la orden del día. Poder contar con una herramienta sutil, amorosa, que les aporta bienestar es una bendición.

Y también sirven para plantas y animales. Cierta vez, una gatita estaba muy enferma… tanto que no quería comer. Le puse Flores de Bach en su agua y a los pocos días volvió a comer y se recuperó por completo. Pensamos que se iba a morir y lo que ocurrió fue que vivió muchos años más con nosotros.

Tenía muchas ganas de compartirte estas experiencias, aunque tengo muchas más por supuesto… y aprovecho para invitarte a ver la Charla sobre el Mundo Emocional.

¿Las probaste alguna vez? Compartí tu experiencia en los comentarios!

 

Y si queres saber más del Curso de Flores, entrá acá.