¿Cómo podemos integrar la sombra?

En primer lugar hay que dejar de negar su existencia y aceptarla. El encuentro con la sombra implica una confrontación con uno mismo en el más amplio sentido de la palabra. Es un encuentro con lo inconsciente, con aquella parte de la personalidad de la cual no siempre aceptamos o nos damos cuenta, es el proceso que nos permite llegar a ser personas completas y únicas, es el de abrazar simultáneamente la luz y la oscuridad que hay en nosotros mismos y favorecer el desarticular nuestra falsa personalidad y llegar a aceptar nuestra verdadera naturaleza.

Para integrar nuestra Sombra tenemos que afrontarla e integrar sus contenidos en una imagen más global y completa de nosotros mismos, y que al llevarlos a cabo puede brindarnos los siguientes beneficios:

•Aumentar nuestro autoconocimiento y aceptarnos de una manera más completa.
•Encauzar adecuadamente las emociones negativas que surgen inesperadamente en nuestra vida cotidiana.
•Liberarnos de la culpa y la vergüenza asociadas a nuestros sentimientos y acciones negativas.
•Reconocer las proyecciones que definen nuestra opinión de los demás.
•Sanar nuestras relaciones mediante la observación sincera de nosotros mísmos y la comunicación directa.
•Y utilizar la imaginación creativa , por medio de los sueños, pintura, escritura y rituales, para hacernos cargo de nuestro yo reprimido.
FORMAS DE ACERCARSE A LA SOMBRA PERSONAL

DESCUBRIENDO LOS ASPECTOS DE LA SOMBRA

Para poder empezar a aceptar e integrar nuestra sombra, es necesario primero descubrir los aspectos bajo los que se oculta y esto lo podemos hacer al responder diversas preguntas tales como:

¿Cuáles son tus rasgos que prefieres mantener en secreto?

¿Qué temas de discusión tiendes a evitar en tus conversaciones?

¿En qué situaciones te pones nervioso, sensible y a la defensiva?

¿En qué situaciones te sientes inferior o te falta confianza en ti mismo?

¿En qué situaciones sientes vergüenza?

¿Qué clase de críticas te irritan?

Los temas que evitas, la incomodidad o una reacción excesiva a ciertas situaciones revelan tu miedo a exponer un aspecto vergonzoso de ti mismo, y evidencian que se acaba de tocar una parte sensible de tu sombra.

ANALIZAR NUESTRAS PROYECCIONES

Una segunda forma, de aproximarnos a la sombra personal consiste en exa minar nuestras proyecciones. La proyección es un mecanismo inconsciente que acontece cuando se activa un rasgo o una característica de nuestra personalidad que permanece desvinculada de nuestra conciencia. Como resultado de la proyección inconsciente percibimos este rasgo en la conducta de los demás y reaccionamos en consecuencia. Así vemos en ellos algo que forma parte de nosotros mismos pero que no reconocemos como propio.

La manera más sencilla de realizar este trabajo consiste en hacer una lista de las cualidades que nos desagradan de los demás como por ejemplo, la vanidad, el egoísmo, la irresponsabilidad, la superficialidad, etcétera. Una vez hecha la lista debemos seleccionar aquellas características que más odiemos o despreciemos. Por más difícil que nos resulte de creer este inventario final nos mostrará una imagen fidedigna de nuestra propia sombra personal.

Si, por ejemplo, he anotado que la arrogancia me resulta insoportable y si además critico de manera inflexible este rasgo en los demás conviene que analice mi propia conducta para ver en qué medida yo también soy arrogante. Obviamente no todas nuestras críticas son proyecciones de rasgos propios indeseables pero cuando nuestra crítica sea desproporcionada o excesiva podemos estar seguros de que algo inconsciente ha
sido estimulado y reactivado.

INTERPRETAR NUESTROS SUEÑOS Y FANTASIAS

Todos nosotros soñamos, ensoñamos y fantaseamos y si prestamos atención a esas actividades podremos aprender muchas cosas sobre nuestra sombra y sus contenidos. Cuando la sombra aparece en nuestros sueños reaccionamos ante ella con miedo, desagrado o disgusto, igual que lo haríamos ante alguien a quien consideráramos inferior. En los sueños huimos de la sombra, la evitamos y frecuentemente experimentamos que nos persigue. También puede aparecer como una figura difusa a la que tememos y de la que intuitivamente escapamos. Nuestra tendencia habitual ante la sombra consiste en evitarla del mismo modo que solemos hacerlo en la vida consciente.

Pero esta figura es nuestra propia sombra por consiguiente, la actitud más adecuada será la de afrontarla y descubrir qué es y qué pretende. Debemos observar sus acciones, sus actitudes y sus palabras. A fin de cuentas, ella encarna dimensiones de nuestro ser que podrían ser conscientes y, por tanto, constituye un yacimiento muy provechoso para nuestro autoconocimiento.

Suelen ser fantasías de violencia, poder, riqueza y sexo. Son ensueños de abundancia en los que conseguimos lo imposible. Una vez más, la sombra se halla dispuesta a compartir su patrimonio si la aceptamos y reflexionamos sobre ella.

ACEPTANDO NUESTRO LADO OSCURO

El que podamos integrar nuestra sombra es una cuestión de amor y aceptación. ¿En qué medida aceptamos nuestros aspectos más desagradables y perversos? ¿Cuánta caridad y compasión mostramos ante nuestra propia debilidad y enfermedad? ¿Cuál es nuestra participación en la construcción de una sociedad basada en el amor en la que tenga cabida todo el mundo?

Amarse a uno mismo no es una tarea sencilla porque eso significa amar todo lo que hay en nosotros, hasta la misma sombra que nos hace sentir inferiores y socialmente inaceptables. Es por ello que la atención que prestamos a nuestras facetas más abyectas forma parte del proceso de curación.

 

Fuente: Anima Mundi (facebook)

2 comentarios en “¿Cómo podemos integrar la sombra?”

  1. Que bueno Carol, quiere decir que vas llegando al "hueso" de la cuestión... deja que todo surja y se vaya! :) Abrazo inmenso!

  2. Impresionante como tan solo leer tus reflexiones hago consciente mis sombras, las que he buscado explicaciones ¿por qué siento esto?, sentimientos encontrados y dualidad. Gracias Tammy!

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