CAMBIO DE PERCEPCIÓN DEL MUNDO

 
 

05 de noviembre de 2018

 

Llevo días intentando ordenar recuerdos para poder darle un sentido supuestamente lógico y cronológico a mis aprendizajes con el fin de compartirlos con l@s lectores. Los  recuerdos emergen, con fechas y datos precisos pero no me siento conforme y como estarlo si el aprendizaje no es lineal. Estoy desconectada. Ayer un poco apretada por la fecha de entrega del material seleccione el tema y me acosté angustiada por no poder conectarme, y x eso estaba queriendo hacer un resumen de teorías. La noche estuvo agitada pero el sueño fue revelador.

 

Mi primera aproximación al Chamanismo y a la Física Cuántica fue hace 12 años. El material me llego a través de una amiga y colega que viajaba a menudo a Córdoba y se relacionaba con “gente rara”.  Si bien me jactaba de ser rebelde y visionaria ese lenguaje y esos nuevos universos eran demasiado para mí en aquel momento. Quedaron en la caja de mis cosas inconclusas, hasta que un par de años después luego de que como dice Castaneda “se partiera mi realidad” y por sugerencia de amigos de aquel momento, retome la lectura.

 

Podía observar que los libros de Castaneda no eran una novela ni un libro de estudio porque no lograba leer más que 3 ò 4 paginas por mes y no exagero. Empecé a notar que solo después de vivir cierta experiencia podía volver a leerlo y hasta iba comprendiendo un lenguaje que antes era un jeroglífico.

 

Mover el punto de encaje, según decían, era imposible sin ayuda de un hombre de conocimiento. Justo en el tan nombrado año 2012 llego a mí el contacto de un chamán en Córdoba así que sin dudarlo fui en busca de mi “Don Juan”. Aquel fue el primero de muchos viajes a diferentes lugares en busca de hombres y mujeres medicina. Pero definitivamente los viajes más importantes fueron los que hice hacia mi profundidad con las plantas de poder.

 

Ahora que lo escribo me doy cuenta que no fue la medicina de las plantas las que cambiaron mi percepción del mundo sino que, para haber accedido a ella con lo prejuiciosa que era, ya algo se había modificado, mi percepción del mundo ya estaba cambiando.

 

Las Mamaicunas, como le llaman a las plantas maestras, me mostraron que el conocimiento es silencioso como decía Don Juan a Castaneda. Mi Ego luego de años de pretender encontrar sustrato científico en aquellas experiencias al fin abandonó la búsqueda innecesaria de palabras para contar lo vivido.

 

El pensamiento conceptual moderno se limita a definir el mundo en el cual vivimos a través de la psicología y el intelecto. Desarrollar otra manera de percibir el mundo, que no esté

basada en la psicología, sino más bien en la experiencia era mi objetivo así que no pude evitar caer en el markenting actual de la iluminación y la realización instantánea y pese a mis esfuerzos por llegar a ser “instantáneamente realizada” no lo conseguí. Por suerte no lo conseguí…

 

Había cambiado los cursos de psicología por prácticas y rituales espirituales. Había descubierto las funciones íntimas del proceso del pensamiento y la manera como las emociones dependen de su funcionamiento. Había descubierto estas funciones, no a través de un proceso intelectual sino experimentando las profundidades del dolor psicológico. Al mismo tiempo había vivido la angustia mental y el dolor físico que acompañan la pérdida de los conceptos profundamente anclados.  Había pasado años con diferentes dolores porque mi cuerpo vivía un proceso de purificación que eliminaba mis costumbres pasadas de revolcarme en trastornos emocionales que provenían del pasado y que son considerados “normales”. Había aprendido lentamente a desarrollar esta cualidad perdida y este atributo que representa la discriminación. Yo había cambiado!!!...sin embargo,  seguía insatisfecha en cuanto a mis progresos.

 

YO HE CAMBIADO, significaba que los cambios eran en la órbita del Yo, del pensamiento no de la percepción del mundo. Seguía percibiéndome “separada”, “especial”, “diferente”… Seguía sin querer soltar mi importancia personal, sin querer dejar de contar mi historia personal una y otra vez aunque con variantes. Entonces tome la firme decisión de dejar de querer explicar EL Conocimiento y empezar a sentirlo, a usarlo.

 

Extrañamente empecé a sentir que la corriente de mis pensamientos esta siempre ahí y muchas veces perturba el funcionamiento psicológico. Sentirme igual a los que me rodean ya no me perturba tanto. El no imponerme estar en ningún estado especial, ni despertar dones o una inteligencia particular, repercutió directamente en la relación que tengo con mi mente y mi cuerpo, me siento más flexible y sin tantos dolores. Y lo que es más extraño aun es que esto está empezando a suceder justo cuando estoy abriéndome a compartir y vivir con otros que en apariencia son muy diferentes a mí, justo cuando mi Ego me dice que me estoy olvidando de mi por haber decidido No Hacer.

 

Esto apenas está empezando a suceder. Apenas puedo por momentos conectar con la Humanidad que compartimos. Apenas estoy empezando a sentir a la Tierra como un ser vivo y consiente. Apenas estoy pudiendo abrirme a percibir otros mundos en los que YO no sea el centro, apenas estoy aprendiendo a descansar y no tener miedo…

 

“… Descansa, olvídate de tí mismo, no tengas miedo a nada. Sólo entonces los poderes que nos guían nos abren el camino y nos auxilian. Sólo entonces”
 
Don Juan a Carlos Castaneda

Por Lorena Juarez

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