Profecías, creencias, creaciones...

Hoy deseo compartir esta historia.

Agradeciendo a Mónica Verdolini por compartirla y por el mensaje que transmite al final. Es un ejemplo de lo que hacen los rumores, las creencias.

Está escrito en relación a las profecías apocalípticas hechas en torno a 2012, más personalmente, incito a que pensemos en todas las profecías autocumplidas que vamos creando en nuestras vidas.

Y aprovecho aquí también, para agradecer enormemente a todas aquellas personas que en el presente, aquí y ahora, están haciendo un enorme trabajo en favor del cambio energético de 2012, abandonando y animándonos a todos a abandonar, esas creencias que nos han generado miedos e incertidumbres. Porque no importa cuán apocalípticas hayan sido las interpretaciones que hicimos de las palabras de nuestros antepasados. Hoy, aquí y ahora, estamos creando lo que sucederá. Está en nosotros, como siempre.

Disfrutemos la historia entonces….


Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14.
Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
'No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo'.
El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
'Te apuesto un peso a que no la haces'. Todos se ríen. El se ríe.
Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla, Y él contesta:
'es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana
sobre algo grave que va a suceder a este pueblo'.

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, feliz con su peso y le dice :
Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
¿Y por qué es un tonto?,
Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Y su madre le dice:
No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

Una pariente que estaba oyendo esto y va a comprar carne y le dice al carnicero:
'Deme un kilo de carne', y en el momento que la está cortando, le dice:
Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado'.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:
'mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas'.
Entonces la vieja responde:
'Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos…'
Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.
Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde.
Alguien dice:
¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Sin embargo, dice uno, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.
Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
Sí, pero no tanto calor como hoy.
Al pueblo todos alerta, y a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:
'Hay un pajarito en la plaza'. Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.
Pero señores, dice uno siempre ha habido pajaritos que bajan aquí.
Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
Yo sí soy muy macho, grita uno. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve.
Hasta que todos dicen:
'Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos'.
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:
'Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa', y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.
Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado:
¿Viste m'hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?

Esto es lo que en sociología llaman "la profecía autocumplida" o "el efecto Pigmalión".

Por eso:
· No hagas caso del rumor.
· No seas un instrumento para crear el caos.
· Lo negativo atrae a lo negativo
· Sé POSITIVO.
· Tratemos de construir con visión de futuro y no de destruir lo que tenemos.

Cada vez que escuchemos sobre las "Profecias sobre el 2012", pensemos en ellas como un cambio de conciencia de la humanidad, no en la destruccion de ella, por que si no vamos construyendo una "masa critica negativa", lo creamos o no nuestros pensamientos y palabras tienen "poder", asi que cuidemos lo que decimos y pensamos sobre todo si esto es NEGATIVO!!!!
PAZ, AMOR Y LUZ PARA TODOS!!!

Sobre el autor

3 comentarios en “Profecías, creencias, creaciones...”

  1. Nancy Avatar

    tal cual es asi...difinitivamente es asi...."el pensamiento es energia pura,que se pone en movimiento"...un abrazo de luz para todos....

  2. Maria Teresa Gelsi

    Serà Inconciencia la Conciencia...? Pues no puedo Ver , Oir, Pensar, ni sentir...màs allà de este instante...
    Desde este lugar no temo, porque nada, existe...todo Soy.

  3. Tania Chacón

    Excelente, definitivamente, así es, para que complicarse, llamar al caos, si podemos trasmitir amor y buena vibra, llamando a lo bueno y lo sano, seamos artífices de lo grato, dejemos huellas positivas en nuestro diario caminar. Gracias por permitirme disfrutar de esta historia e inyectar en mí la real y buena idea de crear historias hermosas donde sea yo la protagonista de un bello sueño, palpable…

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