4 Claves para Reconectarte con vos misma

¿Por qué reconectarte? Me sucede en ocasiones que me siento desconectada de mi misma. ¿Te ha ocurrido? Con frecuencia este sentimiento de “desconexión” precede a un gran cambio, un salto cuántico interior que me permite descubrir algo que no conocía de mí. Pero a veces, este distanciamiento interno solo es producto de la mera distracción.

 
Si llevas un tiempo por aquí, sabrás que insisto mucho con el tema de estar presentes y vivir el aquí y ahora. Esto es porque es mi trabajo constante. Debo traerme de muchos lugares donde mi mente y mis intenciones divagan alegremente. Entonces me dedico a traerme, a respirar, a meditar, a enfocarme en este momento. Y si a ti te sucede algo similar, entonces, lo que voy a contarte es para ti.

 
Estar presente no es sencillo cuando vives rodeada de estímulos y distracciones de todo tipo: los niños, el trabajo, la tv, la familia, la pareja, la economía, lo que pasa en el país, a nivel mundial, etc. Y se nos pasa el día con todas esas cuestiones… y no tomamos esos 15 minutos para nosotras.

 

A mí personalmente, se me pasan días hasta que me doy cuenta de que he olvidado mi práctica diaria. Suelo darme cuenta por alguna de estas circunstancias:

 
- Me siento cansada, desganada o simplemente me quedo dormida.
- Comienzo a enfocarme en las cosas que no quiero, en lugar de mantener el foco en lo que si deseo.
- Mi mente se llena de “pensamientos basura”. Es decir, pensamientos improductivos…
- Descuido mi alimentación
- Las actividades cotidianas me resultan agobiantes
- Me enojo fácilmente

 
Hay una característica en común en todas estas situaciones, y es que siento como si estuviera detrás de un vidrio… observando todo lo que sucede pero sin poder acercarme, como si mi vida ocurriera tras una vidriera y yo me quedé fuera.

 
En ese momento suelo darme cuenta de que hace días dejé mis “rituales diarios” de lado y me sumé a la ola de lo “normal”. Así que sea la hora que sea, me detengo. Esté haciendo lo que sea que esté haciendo me detengo y comienzo a aplicar estas sencillas tácticas para volver a conectarme conmigo misma.

Clave 1: Respirar

Te vas a cansar de leerme repetirlo pero yo no me voy a cansar de decírtelo. Respira profundo, exhala a consciencia y permite que el aire te inunde cuando inhalas.

 
Es que cuando nos tensionamos, nos enojamos, estamos mal emocionalmente o simplemente nos distraemos lo primero que da el alerta es la respiración. Solemos contenerla, detener ese flujo vital por unos instantes que son imperceptibles pero tienen gran impacto. La respiración permite que fluya la sangre, pero también la energía y al retenerse la respiración, el flujo energético se detiene…

 

Respirar a consciencia es como la respiración de un bebé o de un niño. Llenando de aire el abdomen y luego los pulmones. Así se oxigena completamente nuestro ser. Inténtalo. Recuérdate respirar. Porque si retienes la respiración el flujo energético se detiene también y comienzas a percibir una realidad en una octava vibracional menor.

 Clave 2: Retomar

Volver a las bases es siempre una buena práctica. ¿Qué aprendiste primero? ¿A meditar? ¿Reiki? ¿Limpieza de chakras? Bueno lo que sea con lo que hayas comenzado a reencontrarte contigo misma, te sugiero utilizarlo. O aquello que sabes que te funcionó antes, pero dejaste de hacerlo porque aprendiste algo nuevo o por lo que sea. Retomar las prácticas que hemos dejado de lado nos devuelve siempre un aire fresco pero conocido… nos ayuda a anclarnos otra vez.

 
A menudo me preguntan: qué pasa si no practiqué, ¿lo puedo hacer? Y la respuesta es si. Hay que comenzar con paciencia, como si hubiéramos dejado de caminar un tiempo y hay que aprender de nuevo. Pero se puede… porque todas las prácticas que realizamos sean físicas o espirituales, se quedan ancladas como memorias en nuestros cuerpos… y al retomarlas, se vuelven a ejercitar.
Como dicen, es como andar en bicicleta. Jamás se olvida.

Clave 3: Conectar con los elementos

meditar

Por lo general descuidamos este aspecto y no nos armonizamos a consciencia con los elementos. Entonces estamos muy mentales y poco terrenales, por ejemplo. Mantener este equilibrio es sencillo y solo requiere que estemos atentos y cada día dediquemos un momento a conectar con los 4 elementos.

 
Y esto es más natural de lo que puede parecer, solo debemos ponerle consciencia y presencia. Al ducharte te conectas con el agua, la comida te conecta con la tierra, cocinar con el fuego, y un simple sahumerio (incienso) o un hornito con aromas te alinea con el elemento aire.

 
Tener un espacio donde en cada habitación del hogar se representen los elementos es una gran ayuda para mantener el enfoque en este tema. Otra forma es crear un espacio en la casa, yo tengo un altar en mi casa con piedras, sahumerios y palo santo, velitas, orgonites, una ocarina y fotos de nuestros ancestros. Es el espacio para conectar con algo más grande, de lo que te hablo en el punto siguiente.

Clave 4: Guías y Ancestros

Pedir asistencia y abrirse a algo más grande… diariamente. Esta es la manera de permanecer humildes y en sintonía. Para mí es fundamental porque solemos descuidar este aspecto también. Empezamos a suponer que nuestras plegarias no son escuchadas y que tenemos que hacerlo todo solos. Y no es así. Pero si no somos capaces de pedir ayuda, asistencia, guía y consuelo a los guías y ancestros… ellos respetan esa decisión y no intervienen. Esperan.

 
Y esperan que simplemente nos contactemos con ese plano sutil donde habitan. Esto es tan sencillo… solo requiere decir “queridos guías les pido su asistencia en todo momento en este día. Queridos ancestros yo me pongo en sintonía con la vida” y finalmente “Me abro a algo más grande (o a la vida, al universo, a dios…)”

 
Esto es estar receptivas… si no estamos receptivas, daremos mucho pero no recibiremos. Y ese no recibir no es porque “no nos dan” sino porque no estamos abiertas a recibir e inconscientemente rechazamos lo que vuelve. Hablaremos de esto en unas semanas.

 

 

Estas claves son muy sencillas y simples de aplicar. Además no necesitas aplicarlas todas juntas, con una es suficiente la mayoría de las veces. Así que puedes probar, porque si sientes que has perdido enfoque, te has desconectado, te sientes perdida o simplemente sola… estas claves te ayudarán.
Hoy te conté lo que yo hago para re-conectarme conmigo, ¿Y tú que haces para reconectarte contigo misma?
Comparte en los comentarios que todo suma para ayudarnos a crecer y mantenernos en sintonía.

En Amor,
Tamara Gallegos

2 comentarios en “4 Claves para Reconectarte con vos misma”

  1. Hola Laura! La vesícula es muy significativa, te has limpiado y resuelto algo importante interno. Date tiempo, de a poco retoma tu práctica habitual y date la oportunidad de descubrir nuevas maneras de vivir la vida... hasta quizás puedas inspirarte y crear una nueva pintura que represente esta nueva etapa en tu vida.
    Recuerda que las operaciones producen grandes cambios en la vida. Hay que darle tiempo al cuerpo de re-acomodarse... y cuando el cuerpo se reacomoda, algo más profundo también lo hace. Te abrazo, gracias por compartir tu vivencia :)

  2. Hola Tamara .... Llevó días totalmente pérdida de todo.... Vivo en un enojo permanente y con una carga mental fatal... Ya no me soportó ni yo misma.... ahora al leer tu artículo.... Me doy cuenta de lo desconectada que estaba ..... Yo tengo mi altar y lo hice con tanto amor que hasta le colgué una pintura que hice hace un año..... Solía meditar cada mañana y trabaja a diario para vivir mas en el presente..... Hace tres semanas tuve una operación de urgencia de vesícula y es como que después de eso me vine en picada......y no la puedo remontar..... Volveré de a poco a mis prácticas ..... Hasta lograr intentar el equilibrio nuevamente.....

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